Desequilibrio masa-viento
La aceleración o desaceleración alrededor del máximo de viento altera temporalmente el equilibrio entre geopotencial, gradiente de presión y fuerza de Coriolis.
El máximo de viento en altura, el ajuste ageostrófico y las circulaciones transversales que pueden reforzar el ascenso, la ciclogénesis y las precipitaciones cuando coinciden humedad, inestabilidad y mecanismos de disparo.
La corriente en chorro es una banda de viento intenso próxima a la tropopausa. El jet core designa el eje o núcleo donde se alcanzan las mayores velocidades, mientras que un jet streak es un máximo localizado de velocidad integrado dentro de la corriente en chorro.
En la troposfera alta, el viento suele aproximarse al equilibrio geostrófico o de gradiente. Cuando el aire acelera al entrar en un máximo de viento y desacelera al salir, la respuesta no es instantáneamente equilibrada. Aparece una componente ageostrófica que desvía ligeramente el flujo y organiza convergencias, divergencias y circulaciones transversales.
Precisión importante: el modelo de cuatro cuadrantes funciona mejor con chorros rectos o débilmente curvados. La curvatura, la difluencia, la advección térmica, la estabilidad y el acoplamiento con otros chorros pueden desplazar o modificar las zonas reales de ascenso.
La aceleración o desaceleración alrededor del máximo de viento altera temporalmente el equilibrio entre geopotencial, gradiente de presión y fuerza de Coriolis.
La atmósfera genera movimientos ageostróficos y células secundarias perpendiculares al eje del chorro para reajustar masa y momento.
En el modelo ideal, la salida izquierda y la entrada derecha favorecen divergencia en altura y una respuesta ascendente en la columna.
Si las capas bajas aportan humedad e inestabilidad, el ascenso puede favorecer nubes profundas, regeneración convectiva y lluvia intensa.
En el esquema rectilíneo ideal, el flujo ageostrófico favorece acumulación de masa en niveles altos.
Región habitualmente favorable para intensificación nubosa, PVA (advección positiva de vorticidad) y desarrollos rápidos cuando hay acoplamiento vertical.
La circulación térmica directa puede favorecer ascensos en el lado cálido del chorro.
La desaceleración y la desviación ageostrófica pueden contribuir a subsidencia en el modelo ideal.


Estas cifras son órdenes de magnitud didácticos, no límites universales. La geometría depende de la estación, latitud, estructura de la tropopausa y método utilizado para delimitar las isotacas. La circulación secundaria puede conectar la capa límite con la alta troposfera, pero el máximo de movimiento vertical no tiene por qué quedar exactamente bajo el máximo de divergencia.
La divergencia superior retira masa de una capa. Por continuidad, la columna responde con convergencia en niveles inferiores y movimiento ascendente, siempre dentro de una estructura tridimensional y no como una “succión” vertical rígida.
No es una causa única: un jet streak puede actuar como forzamiento dinámico relevante, pero una lluvia extrema requiere la coincidencia de varios ingredientes y no debe atribuirse únicamente al máximo de viento.
El reanálisis aportado muestra un intenso flujo del suroeste en la troposfera media y alta sobre el mar de Alborán y el sureste peninsular. Las isotacas permiten identificar un máximo de viento y una fuerte difluencia, pero la asignación exacta de Almería a un cuadrante exige seguir la orientación y evolución temporal del eje, además de contrastar divergencia, vorticidad y movimiento vertical.
En el episodio se llegaron a recoger un acumulado oficial de aproximadamente 600 mm en Zurgena, con estimaciones superiores al sumar periodos adyacentes, y referencias a unos 420 mm en una hora pero se ha estimado que el total de precipitación fue de 570 mm en una hora debido a que el pluviómetro que había instalado no podía registrar mas un total de 600mm, por lo que como en una hora anterior entre las 11h y las 12h cayeron 180 mm, en la siguiente tormenta entre las 13h y las 14h solo se pudieron medir 420 mm llegando al total del pluviómetro de 600 mm.
También se cita un caudal del río Almanzora del orden de 3.500 m³/s a 5.000 m³/s. Debido a las dificultades instrumentales de un episodio tan extremo, conviene distinguir siempre entre registros oficiales, desbordamientos de aparatos y estimaciones posteriores.
Conclusión técnica: El left exit solo no genera divergencia en altura por sí mismo: pone en marcha una circulación transversal completa que además acopla un chorro de niveles bajos que alimenta directamente de humedad la base de la tormenta. Es esta combinación —no un solo mecanismo aislado— la que multiplica la velocidad vertical de las tormentas que se forman ahí.
Cuando el aire sale del núcleo del jet, se desacelera. Esa desaceleración produce un viento ageostrófico dirigido desde el lado ciclónico (frío) hacia el lado anticiclónico (cálido) del chorro. Esta componente ageostrófica transversal, en la región de salida, forma una circulación termodinámicamente indirecta: convierte energía cinética en energía potencial mientras las partículas de aire decelerán al salir del jet. Dentro de esa circulación transversal, el aire asciende en el lado ciclónico (el left exit) y desciende en el lado anticiclónico — es decir, la divergencia en altura del left exit no es un fenómeno estático, sino la rama superior de una auténtica célula de circulación vertical que fuerza físicamente el ascenso de aire por debajo.
Aquí está el mecanismo que realmente intensifica la tormenta: la divergencia en altura en el left exit provoca una caída de presión en niveles bajos justo debajo de esa zona. En respuesta a esa caída de presión, se desarrolla una componente ageostrófica de viento del sur en niveles bajos, que a menudo termina generando o intensificando un chorro de niveles bajos (low-level jet). Esto crea lo que se llama chorros acoplados (coupled jet streams): el jet en altura fuerza divergencia, esa divergencia succiona presión hacia abajo, y esa succión acelera el viento cálido y húmedo de niveles bajos que alimenta la tormenta desde su base.
Esto es exactamente lo que observamos en los sondeos de 1973: mientras el viento en 300 hPa se desaceleraba en la salida del jet, el viento en 850 hPa se mantenía o incluso se intensificaba con dirección sureste, aportando de forma continua el aire cálido y saturado del Mediterráneo que alimentó el CAPE explosivo. No es casualidad: es la firma directa de ese acoplamiento vertical.
La zona de ascenso dinámico forzado por el left exit del jet streak en 1973 no era un punto concentrado, sino un área extensa —del orden de 200 a 400 km de diámetro equivalente—, mucho mayor que la propia comarca del Almanzora, aunque solo una fracción pequeña de esa área coincidiera después con el disparo convectivo más intenso.
El ascenso dinámico que puede ser del orden de 2m/s del left exit actúa como una precondición de fondo sobre toda esa área manteniendo el ambiente inestable y erosionando el CIN de forma más o menos homogénea en toda la región. Pero dentro de esa gran zona "preparada", solo los puntos donde además coincide el máximo de humedad en niveles bajos, la mayor disponibilidad de CAPE y el forzamiento orográfico adicional, son los que finalmente concentran el disparo convectivo extremo en núcleos de solo unos pocos a pocas decenas de kilómetros.