Onda incipiente
Una perturbación deforma una zona frontal casi estacionaria. Comienzan la circulación ciclónica, el frente cálido, el frente frío y la precipitación poleward del sector cálido.
Formación y profundización de depresiones mediante conversión de energía potencial disponible, interacción de anomalías de vorticidad potencial, circulación ageostrófica y liberación de calor latente.
La ciclogénesis es el proceso de formación de una circulación ciclónica o de intensificación de una baja existente. En meteorología sinóptica, una depresión se profundiza cuando disminuye su presión central y aumenta la circulación alrededor del mínimo. La presión responde al balance de masa de toda la columna, no a una aspiración localizada.
Una divergencia neta de masa integrada en la columna favorece caída de presión superficial. Sin embargo, la evolución real requiere coherencia entre procesos superiores e inferiores, conversión energética, advecciones térmicas, fricción y calentamiento diabático.

En una atmósfera baroclina, las superficies de presión y densidad no son paralelas. El gradiente horizontal de temperatura implica cizalladura vertical mediante la relación de viento térmico. Una perturbación inclinada hacia el oeste con la altura puede convertir energía potencial disponible en energía cinética del ciclón.
El flujo cálido asciende delante de la baja y el aire frío desciende detrás. Las advecciones amplifican inicialmente la onda térmica y el geopotencial. La inestabilidad extrae energía del contraste térmico entre masas de aire y tiende finalmente a reducirlo.
No todo mínimo es frontal: también existen bajas térmicas, orográficas, polares y ciclones subtropicales o tropicales con mecanismos diferentes.
Una anomalía positiva de vorticidad potencial en la alta troposfera representa aire estratosférico de alta PV descendido dentro de una vaguada. Aguas abajo induce circulación ciclónica, advección de vorticidad positiva y ascenso. Si existe una anomalía cálida o baroclina en niveles bajos, ambas circulaciones pueden acoplarse y reforzarse.
La divergencia ageostrófica en la salida izquierda o entrada derecha de un máximo de viento puede reforzar la evacuación de masa, pero el modelo de cuadrantes debe verificarse con curvatura, difluencia, PV, vectores Q y campo de omega.

Una perturbación deforma una zona frontal casi estacionaria. Comienzan la circulación ciclónica, el frente cálido, el frente frío y la precipitación poleward del sector cálido.
La presión desciende, los gradientes térmicos y de presión se concentran, los frentes se organizan y aumenta el viento. El sector cálido se estrecha progresivamente.
El frente frío alcanza al cálido cerca del centro. El aire cálido queda elevado. La baja puede alcanzar su máxima intensidad durante la oclusión antes de perder baroclinicidad y rellenarse.
Sobre océanos, el modelo Shapiro-Keyser puede describir mejor fractura frontal, frente cálido en T, frente doblado hacia atrás y seclusión cálida. Una seclusión intensa puede asociarse a máximos de viento muy severos.

Se denomina explosiva cuando la presión central cae aproximadamente 24 hPa en 24 horas a 60° de latitud. El umbral se corrige por latitud:
Un valor igual o superior a 24 hPa por 24 h en la referencia de 60° cumple el criterio tradicional de un bergeron.
Diagnóstico integrado: una caída de presión no debe atribuirse únicamente a divergencia superior, calor latente o contraste térmico. La ciclogénesis resulta de la evolución acoplada de toda la columna.