Amplificación
Una onda de Rossby desarrolla una vaguada profunda, con transporte de aire estratosférico de alta vorticidad potencial hacia latitudes bajas.
Formación, aislamiento, estructura de vorticidad potencial y acoplamiento con mesobajas de superficie. Una explicación técnica del papel del Atlas, el mar de Alborán y el flujo mediterráneo en los episodios de precipitación intensa del sur y sureste peninsular.
Una DANA es una depresión cerrada en niveles altos que se ha separado de la circulación principal de los oestes. Dinámicamente puede identificarse como una anomalía ciclónica de geopotencial y, de forma más completa, como una anomalía positiva de vorticidad potencial en la alta troposfera, frecuentemente acompañada por una tropopausa dinámica descendida y aire relativamente frío en niveles medios.
Una DANA no es necesariamente una borrasca de superficie, ni es sinónimo de lluvia torrencial. La precipitación depende de la posición de la anomalía, del forzamiento vertical, del contenido de humedad, de la estabilidad, de la circulación en capas bajas y de la orografía. Puede existir una DANA sin tiempo adverso y puede producirse lluvia extrema sin una DANA.
DANA y “gota fría” no son equivalentes perfectos. DANA describe una estructura dinámica en altura. “Gota fría” se ha usado popularmente para episodios de lluvia intensa, aunque estos pueden responder a configuraciones diferentes.
Una onda de Rossby desarrolla una vaguada profunda, con transporte de aire estratosférico de alta vorticidad potencial hacia latitudes bajas.
La deformación del flujo y los procesos no lineales estrechan el cuello de la vaguada. El chorro puede rodear parcialmente la anomalía.
El núcleo ciclónico queda separado de la corriente principal. Su movimiento pasa a depender del flujo ambiental y de interacciones diabáticas.
La DANA puede profundizar vaguadas secundarias, inducir ascensos en su sector delantero y organizar estructuras nubosas.
Si existe baroclinicidad y una perturbación de baja cota, puede producirse desarrollo ciclónico y acoplamiento vertical.
La anomalía puede reincorporarse a los oestes, debilitarse por mezcla o transformarse por liberación de calor latente.

La vorticidad potencial de Ertel combina rotación absoluta y estratificación. En forma conceptual:
Una lengüeta o núcleo de alta PV descendido desde la tropopausa lleva asociada circulación ciclónica y puede inducir geopotenciales más bajos bajo la anomalía. Su influencia se intensifica cuando existe una anomalía cálida o de vorticidad en niveles bajos, permitiendo interacción vertical constructiva.
En el sector delantero de una DANA suelen contribuir al ascenso la advección diferencial de vorticidad ciclónica y la advección cálida en niveles bajos. La ecuación omega cuasigeostrófica expresa que el movimiento vertical responde a la combinación de cambios de vorticidad con la altura y gradientes de advección térmica.
El diagnóstico debe incorporar también deformación, frontogénesis, divergencia del viento ageostrófico y procesos diabáticos. La frase “la divergencia aspira el aire” es útil como metáfora, pero la dinámica real satisface simultáneamente continuidad, momento y termodinámica.
La DANA no crea automáticamente una baja al nivel del mar. La presión cae cuando se produce una tendencia neta de pérdida de masa de la columna, habitualmente asociada a divergencia integrada en altura, ascenso, advección de vorticidad, redistribución térmica y calentamiento diabático. Si la anomalía de PV superior se coloca al oeste de una perturbación inferior, ambas circulaciones pueden reforzarse.
La baja resultante puede ser poco profunda y mesoescalar al principio. La condensación en la convección libera calor latente, calienta la columna y modifica geopotenciales y PV. Esa realimentación puede intensificar la circulación superficial, aunque su efecto depende de la distribución espacial de la precipitación.
Cuando el flujo de niveles bajos y medios interactúa con el Atlas, el bloqueo, la desviación lateral, el calentamiento a sotavento y la generación de vorticidad favorecen un vórtice somero al norte o nordeste de la cordillera. Los experimentos numéricos muestran que la orografía puede iniciar y anclar el vórtice, mientras que una anomalía de PV superior puede dominar la profundización posterior.
Corrección física: al descender a sotavento, una columna de aire se acorta y, por conservación de PV, el mecanismo elemental tendería a reducir vorticidad ciclónica. La ciclogénesis de sotavento no debe explicarse como “estiramiento por compresión”, sino mediante bloqueo, separación del flujo, generación de vorticidad, baroclinicidad, calentamiento y acoplamiento con la anomalía superior.
Sobre el mar puede consolidarse una baja mesoescalar donde confluyen vientos canalizados por el Estrecho, circulaciones costeras y el flujo perturbado por las Béticas y el Rif. El fuerte contraste entre tierra y mar, los flujos de calor sensible y latente y una capa límite marina húmeda pueden sostener la perturbación.
El mar de Alborán tiene aproximadamente 350 km de longitud zonal y 140 km de anchura, se estrecha hasta unos 14 km en Gibraltar y está rodeado de relieves próximos. Esta geometría favorece canalizaciones, aceleraciones y convergencias a escalas pequeñas.
Modelo conceptual del sureste: anomalía fría y ciclónica al suroeste, mesobaja en Alborán o Argelia, anticiclón al norte, levante húmedo en capas bajas y ascenso sobre las Béticas. La localización de la lluvia depende de pequeños cambios en la mesobaja y el chorro de baja cota.
Las mesobajas mediterráneas pueden desplazarse decenas de kilómetros entre simulaciones. Esa diferencia cambia el recorrido marítimo, la incidencia del levante y el lugar de convergencia. Por ello son necesarios modelos de alta resolución, conjuntos probabilísticos, radar, satélite y observaciones de superficie. Una diagnosis responsable evita atribuir el episodio a un único mapa o ingrediente.
El mapa de geopotencial en 500 hPa muestra una circulación cerrada en niveles medios al sur de la Península, con un mínimo próximo al norte de Marruecos y el entorno de Alborán. Las isohipsas de 5.675 a 5.720 m delimitan una depresión aislada, mientras que el sureste peninsular queda en el sector oriental de la circulación, donde el flujo puede transportar aire desde el Mediterráneo hacia Almería.

Nota documental: el mapa de 500 hPa confirma la presencia y posición aproximada de la depresión en niveles medios, pero no basta por sí solo para demostrar el carácter supercelular, la intensidad F2 del tornado o la cifra pluviométrica. Para una ficha histórica definitiva conviene incorporar radar, observaciones de daños, registros del pluviómetro, sondeos y fuentes oficiales o hemerográficas verificables.